La intervención temprana reúne estrategias especializadas para bebés y niños pequeños: estimular, potenciar y guiar el neurodesarrollo desde las primeras etapas, cuando el cerebro es especialmente receptivo.
Las secciones encajan como un rompecabezas (lengüetas entre una y otra). Toca una pieza para abrirla; solo una queda abierta para no saturar la lectura.
Neuroplasticidad
El cerebro infantil puede adaptarse y reorganizarse cuando recibe estimulación adecuada desde edades tempranas.
Máximo potencial
Buscamos favorecer el desarrollo motor, sensorial, cognitivo, emocional y social, reduciendo el impacto de alteraciones presentes o de riesgo.
Evaluación clara
Identificamos tono, asimetrías, hitos motores, alteraciones sensoriales, factores perinatales y patrones de movimiento atípicos para intervenir antes de que se consoliden.
Control de cabeza y tronco
Posturas y transiciones funcionales
Patrones de movimiento eficientes
Prevención de compensaciones y deformidades
Equilibrio, coordinación y fuerza
Organización sensorial e integración sensoriomotora
Enseñamos a estimular en casa, a crear rutinas que favorezcan el desarrollo y a reconocer señales de alerta, con acompañamiento emocional. La intervención puede integrar fisioterapia neurológica, terapia ocupacional, lenguaje y deglución, neuropsicología, pediatría o neuropediatría y nutrición, según las necesidades de cada niño.
Iniciar desde los primeros meses aprovecha la plasticidad del cerebro del bebé. Estamos para prevenir complicaciones y caminar con usted en cada etapa.